Monday, February 28, 2011

Experiencia gastronómica de lujo: Queso Angulo y Rodrigo de la Calle



Si la primer experiencia con Queso Angulo fue excelente, la segunda tenía un listón muy alto. Pero se superaron una vez más.

Esta vez, Mantequería Arias presentó a un grupo de bloggers e influencers su nueva promoción Secreto de Autor, en la que puedes participar comentando cuál es tu secreto culinario para hacer que tus recetas asombren en cada bocado.


Y... ¿esta experiencia fue sólo la presentación del producto? ¡Por supuesto que no! InfluenZia nos convocó en el Restaurante de Rodrigo de la Calle, Chef mundialmente premiado por su innovación, combinación de sabores y arte. Así que la experiencia prometía ser inolvidable desde antes de comenzar.


Y os juro que luego de probar todos sus platos realizados con Queso Angulo, me podría haber quitado el sombrero. Pero las sorpresas continuaron con la introducción del biólogo Santiago Orts y la Gastrobotánica.


Limones sabrosísimos de un tamaño para compartir y verduras francamente alucinantes que combinadas con el Queso Angulo dieron como resultado este listado de maravillas:

-Brandada de bacalao y queso Angulo con mermelada de dátil.
-Salteado de verduras con queso Angulo y presa de cerdo ibérico y dátil.
-Sopa de chocolate con dátiles y queso Angulo.
-Queso Angulo en tempura de bergamota con salsa teriyaky.
-Queso Angulo con caviar cítrico, apio, pepino y manzana+aire.
-Queso Angulo a la plancha con erizos y caldo de arroz y punto de alioli.
-Mini ensalada de queso Angulo.
-Queso Angulo con brotes de verduras del desierto.
-Filamentos de lombarda, lechuga glacial, chipirón y queso Angulo con galletas de ajos.
-Tartar de queso Angulo y solomillo con brotes de verduras del desierto.

Sólo tengo palabras de agradecimiento para Angulo, InfluenZia, Rodrigo de la Calle y su equipo por haberme permitido vivir esta experiencia.

¿Quieres más detalles? No te pierdas el video de la experiencia.

Sunday, February 20, 2011

Pasarela Cibeles: premios y castigos.

Asistir a Cibeles era un hecho bastante aspiracional. Hasta hace poco, si no trabajabas en moda/belleza o en alguna de las agencias de publicidad de las marcas patrocinantes, sólo te quedaba sobornar a alguna buena amiga que tuviera acceso a ese mundillo, para estar allí dentro.

Y ya no hacía falta lucir tacones en el mundo real. Habías estado en Cibeles, ya tu ego se había encargado de hincharte la autoestima hasta los 2 metros.

Los años han pasado, la moda se democratiza y Cibeles no está exenta del asunto. 

Aprovechando las redes sociales, Hola! estuvo regalando entradas a los Fans en Facebook. Hasta ahí todo bien. Hola! trata de ser aspiracional, siempre ha cubierto Cibeles y está relacionada con la moda. Bien.


Pero... ayer paseando por el Carrefour, Special K también me regalaba entradas sólo por comprar una barrita de cereales.
Entiendo la unión de adelgazar-sentirse bien- por eso soy consciente de mi cuerpo-y trato de estar a la moda - por eso me gustaría estar en la Pasarela. Digamos que a Special K le "queda bien" la unión con Cibeles.

Pero.... y a Cibeles... le hace algún favor que su acceso se regale en el super?

Sí, que es un pase al Cibelespacio y no a los desfiles (válgame Dios, no,  por favor!), pero qué beneficio otorga al entorno aspiracional de la Pasarela que se regalen entradas.... en el ¿super?

Que se me ha caído un mito.

Pero no son los únicos, la desmedida intención de atraer al público con premios supuestamente "atractivos" llega a un punto de desconcierto total.

Hace poco veía que una empresa de seguros del hogar, regalaba jamones por adquirir un producto... A  ver, que muy rico el jamón... pero... Qué tiene que ver, estratégicamente hablando, la protección de mi hogar con un jamón? (Salvo que lo use de garrote para golpear al ladrón, claro.)

Tampoco estoy de acuerdo en que Apple permita que el iPad (o cualquiera de sus artilugios) se use como zanahoria para adquirir revistas de papel, o ropa, o lo que sea. A la marca que lo organiza, la entiendo, pero ... Apple, necesitas eso?

Y eso. Que hay decisiones estratégicas que me huelen más a un desesperado intento por captar a quien sea, con tal de vender algo. Y ¿saben qué? Eso es pasarse por allí, la estrategia y el branding.