Os dejo aquí el link para leer el artículo completo, pero quiero destacar algunas de las frases que más me han impactado:
...a medida que crecen y los adultos empezamos a controlar sus juegos y sus actividades, tanto en el colegio como en las extraescolares o incluso en casa, cuando no les dejamos jugar libremente sino que tratamos de explicarles cómo son las reglas de sus juegos, empiezan a darse cuenta que equivocarse o hacer las cosas diferente a como los adultos esperamos es hacer las cosas mal, y lo que está mal no se acepta.
Las escuelas enseñan a los niños procedimientos estandarizados. Todos tienen que hacer lo mismo en el mismo momento y todos deben obtener el mismo resultado.
Dicho de otro modo, los niños acaban por hacer sólo lo que les dicen que está bien hecho y niegan muchas de sus inquietudes, talentos o innovaciones, porque o en su momento fueron coartadas o porque ahora temen que lo sean.
Con esta frase siento reflejada la realidad de muchas empresas y su falta de capacidad para innovar.
Un niño que está descubriendo algo nuevo debería poder hacerlo con la mente abierta, absorbiendo cuanto sucede, disfrutando del momento, sin embargo, Jon dice que se equivoca cuando el resultado no es el esperado (incluso a veces se tira al suelo a modo de “me enfado, me rindo”).
La creatividad muere el día que un niño prefiere que los demás hagan aquello que debería divertirle.






